Valores Cristianos

 

“La verdadera educación no desconoce el valor del conocimiento científico o literario, pero considera que el poder es superior a la información, la bondad al poder y el carácter al conocimiento intelectual. El mundo no necesita tanto hombres de gran intelecto como de carácter noble. Necesita hombres cuya capacidad sea dirigida por principios firmes” (White, 1964, p. 225).
Los valores que la Universidad de Montemorelos (UM) sustenta se desprenden de la Fuente Suprema (Dios) y se encuentran en el Decálogo (Éxodo 20:1-17). La UM promueve intencionalmente que toda la comunidad universitaria internalice estos valores en su relación con Dios, con uno mismo y con los demás. Su énfasis tiene implicaciones en el desarrollo de un carácter idóneo para una vida presente y eterna (AMAG, 1988, p. 268).
En la Santa Biblia declara que “los mandamientos de Jehová son rectos” y “el que hace estas cosas no resbalará jamás” (Salmo 19:8, Salmo 15:5). Por consiguiente, los principios o valores que se desprenden del decálogo pueden clasificarse en aquellos que manifiestan el amor a Dios y el amor al prójimo. La lealtad, la confianza, la reverencia y la obediencia, están relacionados respectivamente con los primeros cuatro mandamientos.
En lo que respecta al amor al prójimo, expresado en el servicio abnegado, se encuentran la armonía, el respeto, la pureza, la honestidad, la veracidad y el contentamiento, relacionados en este mismo orden con los mandamientos sexto al décimo.

Culto en la Iglesia Universitaria

La mejor contribución de la educación cristiana a la sociedad es formar jóvenes bien arraigados en los valores de la ética bíblica.

Presentación de música en la Iglesia Universitaria

Los valores sustentados por la Universidad de Montemorelos son:

AMOR: es el principio fundamental de todos los valores, originado en Dios y trasmitido a través de la relación cotidiana con Dios y las acciones de compasión que matizan todo el ejercicio profesional y el servicio abnegado.
Crea un entorno confortable para el desarrollo del ser humano.

LEALTAD es la fidelidad, el cumplimiento en los hechos y en las ideas que llevan a no engañar ni traicionar a los demás. Se manifiesta en poner a Dios en primer lugar, en el uso de los talentos al servicio de Él, en el cumplimiento y desempeño de los deberes de la vida.
La lealtad a Dios permite experimentar la bendición de que él es el Soberano de la vida.

CONFIANZA es tener fe en Dios y la certeza de su revelación en las Sagradas Escrituras, en la conducción de la vida diaria, y en el aprendizaje.
La confianza en Dios hace disfrutar de su constante presencia.

REVERENCIA es el reconocer a Dios como Creador y Sustentador del universo. Se expresa en
la manera como se habla con Dios, en la actitud en el servicio a Dios, en el comportamiento en cualquier lugar dedicado a la adoración a Dios y la predicación de su Palabra.
En la reverencia a Dios se encuentra el secreto de la felicidad.

OBEDIENCIA es escuchar la Palabra de Dios y cumplir su voluntad en la verdadera adoración y crecimiento espiritual, en el cuidado del cuerpo, en la convivencia con los demás.
La obediencia a Dios da la seguridad de recibir sus bendiciones.

ARMONÍA es la promoción de una relación proactiva de paz, de convivencia empática con los padres, con la familia, con los amigos, con los diferentes grupos de la sociedad.
La práctica de la armonía en la vida y con los semejantes conlleva la promesa de vivir por largos días.

RESPETO es el reconocimiento del valor y la dignidad de todas las personas y las de obras creadas por Dios. El valor que se da a uno mismo, a la Patria y las autoridades, aceptando las diferencias individuales. El respeto incluye el cuidado de la naturaleza y el cuidado del medio.
La interiorización de este valor conlleva una vida pacífica y de éxito.

PUREZA es la fidelidad a la voluntad divina expresada en una vida moral pura, honesta y auténtica en el cuidado de la salud, en el desarrollo de las actividades académicas, en la relación con la conciencia propia, en la relación con Dios y con los demás.
Disfrutar de una familia feliz y de amistades sanas y duraderas es el resultado de vivir una vida pura.

HONESTIDAD es la actuación íntegra y con transparencia permanentes. Se refleja en el respeto por la propiedad ajena y en el cuidado por lo que se encomienda en la vida académica, social, espiritual y laboral.
La recompensa es una vida tranquila caracterizada por una paz mental.

VERACIDAD es actuar siempre conforme a la verdad en el marco de la voluntad de Dios. Se manifiesta en la forma de expresarse de los demás, ante los demás en la trasmisión de los hechos y del conocimiento.
La práctica de la veracidad da la seguridad de recibir la aprobación de Dios y de los demás.

CONTENTAMIENTO es la actitud de satisfacción y gratitud por lo que Dios otorga en medio del conflicto cósmico y por lo provisto por Él. También es gratitud a los semejantes por la convivencia.
Se aprende a vivir con lo que se tiene y a compartir con los más necesitados.

SERVICIO es el despliegue entusiasta de todas las potencialidades del ser para amar en forma activa, abnegada, altruista, cooperativa y compasiva a Dios, a la Iglesia, a la universidad y a la sociedad circundante y mundial.
Fija un propósito en la vida sabiendo que en la medida que se da, se recibe.

Presentación musical realizada en la Iglesia Universitaria

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